Psoriasis, enfermedad crónica

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  • El 29 de octubre de cada año se conmemora el día mundial de la lucha contra la psoriasis.

La psoriasis es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel, caracterizada por la reproducción acelerada de las células en el tejido afectado; hasta con ocho veces más rápida la velocidad en la división celular, razón por la cual, se observan elevaciones en la superficie; la piel se ve gruesa, con cambios de color hacia el rojo y con manchas blanquecinas o plateadas, producidas por escamas epiteliales.

La psoriasis es una enfermedad relacionada con el sistema inmunológico; sensible a los cambios emocionales; no es contagiosa; es muy molesta, pues produce comezón y/o dolor y se puede presentar en cualquier parte del cuerpo y a cualquier edad; aunque predomina entre los 15 y los 25 años de edad; tanto en hombres como en mujeres por igual.

La Asociación Mexicana Contra la Psoriasis considera que se trata de una enfermedad incurable, que afecta al 2% de la población nacional; unos dos millones 200 mil mexicanos enfermos; y a nivel mundial, se estiman más de 125 millones de afectados.

Cuando las lesiones son visibles a pesar de la vestimenta, la calidad de vida se ve afectada por el rechazo social, lo cual produce cambios emocionales en los enfermos, principalmente depresión y ansiedad.

Un estilo de vida estresante aumenta la velocidad en el crecimiento de las lesiones; por lo tanto, el manejo de técnicas para el control del estrés, detiene el avance de la enfermedad.

Hay variantes en esta enfermedad por el tipo y tamaño de las áreas afectadas y el grosor, así como la presencia de pus en su interior, pues en ocasiones se asocia a bacterias, virus y hongos.

El tratamiento complementario que hemos recomendado en el Programa Universitario de Plantas Medicinales de la Universidad Autónoma Chapingo, bajo la dirección del Maestro Erick Estrada, ha tenido una eficacia en el control de la psoriasis del 70 al 100% con la dieta vegetariana cruda, el nosode homeopático y la normalización de la química sanguínea; en especial, bajar los niveles de colesterol a menos de 160 mg por decilitro (mg/dl); los triglicéridos a menos de 100 mg/dl y el ácido úrico a menos de 4 mg/dl, con los tés o cápsulas de la hierba del sapo que desarrollamos en el Programa Universitario.

 

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