Indignante la Política de Exenciones y Privilegios Fiscales

  • La SHCP condonó a grandes corporativos multimillonarios adeudos que fueron calculados en más de 500 mil millones de pesos anuales
  • Uno de los casos más controvertidos fue el de Televisa, empresa a la que la Secretaría de Hacienda exentó dos mil 900 millones de pesos

 Por  Virgilio Arias

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Emilio Azcarra Jean, dueño del corporativo Televisa, festejando su exención de impuestos ¡Enhorabuena!

Aproximadamente 70 mil millones de dólares deja de recaudar el gobierno de México por el otorgamiento de exenciones y privilegios fiscales que hacen de  su recaudación tributaria una de las más bajas de América Latina y de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) a la que pertenece. No obstante, y pese de que este ejercicio 2013 ya tuvo que recortar el gasto público en más de 7 por ciento, condonó a grandes corporativos multimillonarios adeudos que fueron calculados en más de 500 mil millones de pesos anuales. Solamente en el 2011 20 grandes corporativos obtuvieron devoluciones del fisco por cerca de 300 mil millones de pesos y captaron la tercera parte de todas las restituciones impositivas.

Uno de los casos más controvertidos e indignantes, fue el de Televisa, empresa a la que la Secretaría de Hacienda condonó dos mil 900 millones de pesos, apenas un mes después de que la SHCP calificara el primer cuatrimestre de 2013  como el más catastrófico por su pésimo desempeño económico, que redujo la expectativa de crecimiento del país a sólo  3.1  por ciento para este año.

Este “regalo” a la televisora ocurre apenas en el mes de mayo, cuando el propio titular de la Secretaría de Hacienda había salido a anunciar que el primer cuatrimestre del 2013 había representado el peor arranque sexenal comparado con las últimas tres administraciones federales.

Los dos mil 900 millones de pesos que el Sistema de Administración Tributaria (SAT), dependiente de la Secretaría de Hacienda, condonó a Televisa, se produjo también a pesar de la política de austeridad que el ejecutivo federal decretó al inicio de la administración, el cual contempló, entre muchos ajustes presupuestales a la baja, la reducción de los salarios de buena parte de la administración pública.

Para la Comisión Económica para América Latina (Cepal), México deja de recaudar cerca del 6 por ciento del producto interno bruto (PIB) debido a las exenciones y privilegios, lo que, según cálculos de diversas instituciones, representa unos 70 mil millones de dólares.

Tales exenciones, según la Cepal, terminan por beneficiar a quienes tienen más, en claro detrimento de la calidad de vida de quienes menos tienen.

El problema es de tal magnitud que el nivel de recaudación de México es incluso menor que el de Haití, que el año pasado captó 9.5 por ciento de ingresos tributarios. Así, México se encuentra lejos del nivel recaudatorio de países como Brasil, 35.5 por ciento de recaudación; Argentina, 30.6; Cuba 25.2; Uruguay, 23.3; Costa Rica, 23.1, y Bolivia, 21.7 por ciento, entre otros.

Dado que el impuesto a la renta personal es el más progresivo de los impuestos, es posible inferir que la estructura tributaria de los países latinoamericanos es más regresiva que la correspondiente a las economías desarrolladas, lo que afecta negativamente la distribución del ingreso y constituye uno de los factores que hacen de México, América Latina y el Caribe una de las regiones más desiguales del planeta.

Además de la estructura regresiva de la carga tributaria, la región enfrenta serios problemas de evasión fiscal. Sólo por evasión en el pago del impuesto sobre la renta se pierden entre 40 y 65 por ciento de los recursos fiscales, aproximadamente, lo que representa una brecha de 4.6 por ciento del PIB para el promedio de los países.

Estos altos niveles de evasión atentan contra el efecto redistributivo del impuesto a la renta.

La Cepal señala que la escasa recaudación directa en la región obedece fundamentalmente a dos razones básicas: la estrecha base imponible y los altos niveles de incumplimiento. Ambas son también consecuencia del trato preferencial y de las “lagunas” tributarias características de los sistemas impositivos de la región, que dan lugar a “gastos tributarios” de considerable magnitud.

En el caso del impuesto sobre la renta, en la gran mayoría de los países se da un trato preferencial a las rentas de capital mediante una serie de exenciones o tratamientos especiales para colocaciones financieras, intereses de títulos públicos, beneficios de fondos de inversión, ganancias de capital en bienes inmuebles y acciones.

Lamentablemente hoy por hoy la pobreza en América Latina afecta a 167 millones de personas de los cuales 66 millones son indigentes.

En México cuando menos 11 millones 700 mil mexicanos viven en pobreza alimentaria, es decir en la miseria, y no obstante la Cruzada Nacional contra el Hambre que se anunció con fanfarrias, lo cierto es que los ajustes al gasto público sólo han prolongado la agonía de los millones de mexicanos en pobreza extrema.

Inconcebiblemente esta miseria ocurre a pesar del éxito del modelo exportador mexicano que le permitió elevar sus exportaciones de 40 mil millones de dólares en 1990 a 370 mil millones de dólares en 2012.

Inexplicablemente, y a pesar del buen balance de las finanzas públicas hecho tanto por el Banco Mundial, como por la OCDE, el gasto público ejercido en el primer cuatrimestre de  2013 fue  7.1 por ciento menor respecto a lo registrado en el mismo periodo del año pasado.

En los cuatro primeros meses de este año, el Gobierno federal ha ejercido 900 mil 709 millones de pesos, en tanto que al final del mismo periodo del año pasado el monto ejercido era 932 mil 677 millones.

Este hecho contrasta con el gasto ejercido al cierre de los primeros 4 meses de 2007, que fue 6.1 por ciento  mayor al que registró en igual periodo de 2006, en tanto que el arranque sexenal del 2000 registró un crecimiento en su gasto de 4.8% al cierre de abril de 2001 respecto al  año previo.

Pero el atraso en este inicio de sexenio, según analistas financieros,  ha sido particularmente alto, por lo que se coinciden en que parte del gasto se trasladaría a la segunda mitad del año

De acuerdo con los datos de Hacienda, hasta el cierre de abril, las Secretarías de Energía y la de Turismo son de las dependencias con la mayor reducción en el gasto y para los especialistas esto ha causado la parálisis de muchas industrias que se ven afectadas porque parte del motor de la economía es el gasto público.

Para  Jesús Zambrano Grijalva, presidente nacional del PRD, el tema de la condonación de impuestos debe formar parte prioritaria de la próxima discusión de la reforma fiscal y hacendaria, ya que es inconcebible que el SAT haya  condonado a Grupo Televisa un crédito fiscal, al pagar sólo 10 por ciento de su  deuda y desistirse de un juicio de nulidad que promovió la empresa televisiva.

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) consideró que la amnistía fiscal decretada por el gobierno federal a principios de año, que implica una reducción de 80 por ciento en las deudas que algunos contribuyentes tienen con la Secretaría de Hacienda, es “profundamente injusta”, porque premia a quienes no pagan sus impuestos a tiempo, lo cual se convierte en un incentivo para que otros contribuyentes decidan no pagar y luego acogerse a ese tipo de amnistías.

FUGA DE CAPITALES.

Pero los problemas financieros de México no paran sólo en la baja recaudación, los regímenes de excepción, las condonaciones y el consecuente  castigo presupuestario, sino que se agrega la fuga de capitales, práctica común que ha determinado que actualmente ciudadanos mexicanos mantengan depositados al menos 417 mil millones de dólares en paraísos fiscales.

Estos recursos, que están fuera de todo control de la autoridad mexicana, equivalen a 40 por ciento de la riqueza generada por la economía nacional en un año y a 2.6 veces el saldo que tuvo al cierre de 2011 la deuda externa del gobierno federal y las empresas paraestatales.

El dinero resguardado por los paraísos fiscales alcanza nada menos que 21 billones (millones de millones) de dólares, suma que equivale al tamaño de las economías de Estados Unidos y Japón juntas.

De acuerdo a información clasificada pero legítima, México es uno de los líderes en un grupo de 139 países en desarrollo cuyos ciudadanos y empresas buscan el cobijo de los paraísos fiscales para evitar el pago de impuestos.

Los mexicanos forman el sexto grupo más numeroso en recurrir a los paraísos fiscales para poner sus riquezas, dentro de este conjunto de 139 países en desarrollo: hacia esos territorios, ubicados en el Caribe, principalmente, han enviado 417 mil millones de dólares.

El primer lugar lo ocupa China, con un billón 189 mil millones de dólares; Rusia, 798 mil millones de dólares; Corea del Sur, 779 mil millones; Brasil, 520 mil millones; y Kuwait, con 496 mil millones de dólares.

En el plano latinoamericano, el principal país desde donde sale dinero a paraísos fiscales es Brasil, seguido por México y después están: Venezuela, con 405 mil 800 millones de dólares; Argentina, con 399 mil 100 millones; y Chile, con 105 mil millones de dólares, en todos los casos con cifras actualizadas a 2010.

Según la investigación, al finalizar 2010 el medio centenar de los principales bancos privados del mundo administraban más de 12.1 billones de dólares  en inversiones transfronterizas para su grupo más selecto de clientes, incluidas sus fundaciones y fideicomisos.

Esa cantidad fue mayor a los 5.4 billones registrados para 2005, lo que implicó un crecimiento en promedio anual de 16 por ciento. La cifra llama la atención por cubrir el periodo de la mayor crisis financiera desde la gran depresión de los años 30 del siglo pasado, ocurrida entre 2008 y 2009 y cuyas secuelas ahora mismo azotan Europa.

Los súper ricos que en el mundo han amasado una fortuna que ronda los 21 billones de dólares depositados en paraísos fiscales suman menos de 10 millones de personas y de ellos  menos de 100 mil personas poseen una riqueza de 9.8 billones de dólares puesta a resguardo en paraísos fiscales.

Si a esos capitales se aplicaran impuestos se generaría un ingreso fiscal de entre 190 mil millones y 280 mil millones de dólares, aproximadamente el doble del monto total que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos destinan a la asistencia oficial al desarrollo alrededor del mundo.

Alarma que los recursos de ciudadanos mexicanos en paraísos fiscales equivalen a 2.6 veces el saldo de la deuda externa pública.

No sorprende, por tanto que el pasado sexenio la salida de capitales mexicanos sumara  111 mil millones de dólares en seis años, duplicando así el monto registrado en tiempos de José López Portillo (54 mil millones), 70 por ciento más que las nuevas inversiones extranjeras que llegaron a México durante el mismo periodo, que fueron de 65 mil 434.2 millones de dólares.

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Inspectores de hacienda y del Seguro Social, cazando a sus víctimas en las pequeñas y medianas empresas y a los grandes empresarios dispensas fiscales

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