EL NUEVO AEROPUERTO INTERNACIONAL DE LA CIUDAD DE MÉXICO PARTEAGUAS QUE ROMPE CON LA INMEDIATEZ SEXENAL.

• Hacer realidad este proyecto es un acto de responsabilidad con México y gran oportunidad para impulsar su desarrollo: Enrique Peña Nieto
• La magna obra sustituirá al actual aeropuerto capitalino inaugurado en 1929, que opera al límite de su capacidad a pesar de que en las últimas décadas fue remodelado y ampliado.
• La nueva terminal tendrá seis pistas y permitirá el tránsito de 120 millones de pasajeros anuales, cuatro veces más que la capacidad del actual aeropuerto.

Por: Alberto Vega Vieyra*
México, Nov. 17.-Concebida como la obra de infraestructura aeroportuaria más importante de América Latina e incluso de todo el continente, el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México constituye un parteaguas en la concepción y realización de proyectos de infraestructura que rompe con la inmediatez sexenal.
Desde su anuncio en septiembre de 2014, el presidente Enrique Peña Nieto, modificó los esquemas tradicionales de planeación y ejecución de la obra y, en un hecho inédito, la operación se proyectó transexenal y es muestra de una responsable visión de futuro.
“Hacer realidad este proyecto es un acto de responsabilidad con México y, al mismo tiempo, es una gran oportunidad para impulsar su desarrollo”, dijo el propio presidente Enrique Peña Nieto, al anunciar la realización del proyecto, considerado como una de las más importantes obras aeroportuarias del mundo.
La magna obra, que requerirá una inversión pública superior a los nueve mil millones de dólares, sustituirá al actual aeropuerto de la urbe, inaugurado en 1929, que está al límite de su capacidad a pesar de que en las últimas décadas fue remodelado y ampliado.
La nueva terminal tendrá seis pistas y permitirá el tránsito de 120 millones de pasajeros anuales, cuatro veces más que la capacidad del actual aeropuerto.
Su diseño arquitectónico, vanguardista, monumental e innovador, fue seleccionado por un comité de expertos entre ocho propuestas de igual número de consorcios y tiene la tecnología sustentable para las próximas décadas.
La nueva terminal aérea de la Ciudad de México representa importantes beneficios no sólo para los habitantes del Valle de México, sino para todos los mexicanos, entre ellos el aporte económico ya que se estima que en todo el proceso de construcción se empleará directa o indirectamente a más de 160 mil personas, y se favorecerá la contratación de cientos de pequeñas y medianas empresas.
Asimismo por cada millón de pasajeros que ingresen al país por esta vía se generarán mil empleos directos y tres mil indirectos.
No menos importantes son los beneficios sociales ya que la construcción del NAICM permitirá contar con obras de alto impacto social, también proyectadas para el mediano y largo plazos.
Por ejemplo la zona del aeropuerto tendrá planteles de educación superior, como la Universidad Metropolitana de Aeronáutica y Aviación, así como centros de capacitación, investigación y desarrollo tecnológico.
Por cuanto a la mejora ambiental, es igualmente relevante su importancia, puesto que el NICCM va a operar bajo los más altos estándares internacionales, utilizando energías limpias y tecnologías verdes, haciendo uso eficiente del agua a través de 24 plantas de tratamiento, así como de sistemas de ventilación natural.
Está diseñado para mejorar la salud ecológica de la región y rescatar integralmente una zona que hoy se encuentra ambientalmente degradada; es decir, se protegerá la zona lagunar más grande del país y se creará un nuevo bosque metropolitano del orden de 700 hectáreas que será un gran pulmón para el oriente del Valle de México.
Al cambiarse la ruta de aproximación aérea a la Ciudad de México se reducirá la contaminación auditiva y las grandes obras de infraestructura hidráulica que se construirán contribuirán a la sustentabilidad ambiental del Valle de México, así como a reducir riesgos de inundaciones.
El diseño del nuevo AICM se basa, además, en una gran investigación de otros aeropuertos épicos del mundo, lo que lo hace único en su tipo, ya que tiene una forma distinta, una estructura distinta. No tiene un techo convencional. No tiene paredes verticales. Es una escultura que se extiende, que vuela; una estructura que abre camino en su género.
La tecnología empleada es armónica con la región y es un nuevo modelo de sustentabilidad, técnicamente conocido como Leed Platinum que combina en armonía belleza y economía.

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