Las migraciones en el mundo – Informe 2013 –

• La Organización de las Naciones Unidas refiere que México se mantiene como el principal expulsor de migrantes en el mundo, seguido de China, Pakistán y la India
• Las tendencias de la migración han cambiado y no sólo buscan mejores ingresos, sino calidad de vida y seguridad

Por Inocencio Rodríguez Barrera

El nuevo componente de la migración en México, son los altos niveles de violencia, lo que conlleva a un significativo y creciente número de desplazados

El nuevo componente de la migración en México, son los altos niveles de violencia, lo que conlleva a un significativo y creciente número de desplazados

A pesar de la contracción de la economía global y en especial de la de Estados Unidos, las migraciones en el mundo se han mantenido a la alza, no sin una marcada violación a los derechos humanos de los migrantes por parte de las naciones receptoras que en su mayoría son industrializadas, aunque el boom de las drogas propiciado por el crimen organizado han propiciado que también las naciones en desarrollo sean importantes receptoras de los flujos ilegales de personas, sea porque trafican con ellas, huyen por la inseguridad o porque buscan un mejor nivel de vida, aunque en la aventura les vaya la propia existencia. A este fenómeno mundial ahora se suma el de las migraciones Norte-Sur.
El mejor ejemplo de ese cambio en el comportamiento en los flujos de migrantes lo refiere la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al asentar en su informe 2013 que menos de la mitad de los expulsados de sus países de origen buscan internarse en países desarrollados. El resto va hacia naciones en crecimiento o emergentes.
Aunque la complejidad del problema ha impedido contar con estadísticas confiables y sobre todo actualizadas, las diferentes agencias de la Organización de las Naciones Unidas, así como de Organizaciones no Gubernamentales refieren que México se mantiene como el principal expulsor de migrantes en el mundo, seguido de China, Pakistán e India.
A la luz de las conclusiones del informe de la OIM en una Encuesta Mundial entre migrantes realizada en más de 150 países, se establece que las tendencias de la migración han cambiado y no sólo buscan mejores ingresos, sino calidad de vida y seguridad, tanto que hay migración entre naciones desarrolladas y entre países en desarrollo con estándares de vida similares a la nación que se deja.
No obstante que el desarrollo suele medirse principalmente en términos de indicadores económicos, tales como el Producto Nacional Bruto (PNB) y de que es frecuente que la contribución de los migrantes al desarrollo se mida esencialmente en función del dinero que envían a sus países, hoy pesa mucho el modo en que la migración afecta a sus vidas.
Con base en información del Banco Mundial en las últimas dos décadas la salida de mexicanos a la Unión Americana ha sido en promedio de 2 millones de migrantes, pero el fenómeno se agudizó en los años subsecuentes por la migración que busca garantizar su seguridad, principalmente por el altísimo nivel de violencia en varios estados del norte de México.
No obstante es claro que el aumento en el movimiento de personas que cruzan la frontera con Estados Unidos ha convertido a México en el país con más ciudadanos que viven fuera, arriba de China, Pakistán e India.
El Banco Mundial destacó que, además, existe un costo social que no se ha estudiado suficientemente. Basta referir que desde 1990, al menos 35 millones de personas han cambiado de residencia en el mundo y el monto mundial de las remesas creció sustantivamente hasta superar los 180 mil millones de dólares de los cuales un tercio le corresponde a México, lo que representa un aumento de 600 por ciento respecto de 1990.
Los datos contenidos en el reporte denominado Indicadores del Desarrollo Mundial señalan que salieron de México 2 millones de personas en busca de trabajo en Estados Unidos. En segundo sitio se ubicó China, con un millón 950 mil, en el mismo periodo. El tercero lo ocupó Pakistán, con un millón 810 mil; India, un millón 750 mil; Irán, un millón 379 mil; Indonesia, un millón; Filipinas, 900 mil, y Ucrania, con una emigración de 700 mil ciudadanos.
El Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2013: El Bienestar de los Migrantes y el Desarrollo, publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Ginebra, ofrece una nueva visión global del bienestar de los migrantes.
A la luz de las conclusiones de una Encuesta Mundial en cuyo marco se entrevistó a más de 25.000 migrantes en más de 150 países, se examina con una nueva visión cómo es realmente la vida de los migrantes en el mundo actual, independientemente de que emigren a países de altos ingresos en el Norte y entre estos países, o a países de ingresos más bajos en el Sur, y entre ellos.
Conforme a lo establecido en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, uno de los objetivos clave del desarrollo es mejorar el bienestar de las personas. Sin embargo, el desarrollo suele medirse principalmente en términos de indicadores económicos, tales como el PNB.

Las migraciones en el mundo se han mantenido a la alza, no sin una marcada violación a los derechos humanos de los migrantes por parte de las naciones receptoras

Las migraciones en el mundo se han mantenido a la alza, no sin una marcada violación a los derechos humanos de los migrantes por parte de las naciones receptoras

De manera análoga, es frecuente que la contribución de los migrantes al desarrollo se mida esencialmente en función del dinero que envían a sus países, y no del modo en que la migración afecta a sus vidas.
El Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2013 adopta un enfoque diferente, al centrarse en seis dimensiones fundamentales del bienestar, con el fin de proporcionar una visión única de las ventajas y desventajas asociadas a la migración, así como de sus repercusiones en el desarrollo humano.
Para la OIM, contrariamente a lo que suele creerse, la migración no es sólo un fenómeno Sur-Norte. De hecho, menos de la mitad de todos los migrantes del planeta se desplaza de países en desarrollo hacia países desarrollados.
Las nuevas cifras presentadas en el Informe muestran que los adultos migrantes que se desplazan de Sur a Norte apenas representan el 40 por ciento del total mundial. El 33 por ciento de los migrantes se desplaza entre países del Sur, el 22 por ciento entre países del Norte, y el 5 por ciento de Norte a Sur.
En general, la migración mejora el bienestar, en particular de quienes se desplazan al Norte. Sin embargo, son los migrantes que se desplazan de Norte a Norte (entre países de altos ingresos), y no los que se desplazan de Sur a Norte los que se consideran más beneficiados, ya que los primeros suelen estar menos satisfechos con sus vidas que la población nacida en el país.
Quienes emigran de Norte a Sur tienen experiencias contrapuestas. Si bien tienden a sacar más provecho de sus divisas en un entorno relativamente más económico, también suelen tener menos contactos sociales, por lo que hay menos probabilidad de que conozcan a alguien a quien puedan recurrir en caso de necesitar ayuda.
En cambio, los migrantes del Sur al Norte consideran que viven en condiciones análogas, o ligeramente peores, a las de las personas con un perfil equivalente que han permanecido en el país de origen.
La migración Sur-Sur entre países de bajos o medianos ingresos es, en gran parte, una cuestión de supervivencia, ya que trae consigo pocas ganancias y da lugar a tensiones entre los migrantes y los nacidos en el país.
De hecho, los migrantes en el Sur se encuentran en una situación similar o peor que si no hubieran emigrado. Muchos están insatisfechos con su estado de salud, y afirman que su nivel de vida ha empeorado y que deben luchar por obtener una vivienda adecuada. La mayoría suele mostrarse bastante pesimista con respecto a su futuro.
En el Informe se proporciona una serie de percepciones nuevas sobre la relación entre la migración y el desarrollo. Por ejemplo, aunque aproximadamente dos tercios de los migrantes internacionales provienen del Sur, las personas originarias de países del Norte tienen una mayor probabilidad de emigrar.
De hecho, los emigrantes representan entre el 3,6 por ciento y el 5,2 por ciento del total de la población en el Norte, mientras que, en el Sur, apenas constituyen el 3 por ciento de la población.
Las nuevas conclusiones sobre la migración revelan que sólo una minoría de migrantes envía remesas. En efecto, apenas el 8 por ciento de los adultos migrantes en el Sur, y el 27 por ciento en el Norte envían ayuda financiera a su familia en otro país.
Otro concepto erróneo que se pone de relieve en el Informe es el nivel de desempleo entre los migrantes. La tasa mundial de desempleo entre los migrantes es aproximadamente del 13 por ciento en comparación con el 8 por ciento registrada entre los nacidos en el país.
Además, el número de migrantes que se desplaza de Norte a Sur supera los 7 millones. Entre ellos se cuentan nacionales de Estados Unidos que se desplazan hacia México y Sudáfrica, pero también alemanes que se trasladan a Turquía, y portugueses que parten a Brasil.
Ésta parece ser una nueva tendencia de la migración que invita a replantearse antiguas nociones de migración y desarrollo, dado el incremento del número de personas que se desplaza de países desarrollados a países menos desarrollados.
Para la OIM es fundamental reunir más pruebas sobre el bienestar de los migrantes en el Sur y los factores que determinan sus condiciones de vida. También se requiere más información sobre las tendencias emergentes, como la migración Norte-Sur, para comprender adecuadamente las repercusiones en el desarrollo ahora que la Agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo después de 2015 se delibera a escala mundial.
Un dato que aun no se ha integrado a este reporte es la del número anual de migrantes asesinados y desaparecidos, en su intento por arribar a otro país, que les ofrezca mejores oportunidades de empleo y de calidad de vida, sin duda, este referente será inquietante para toda la comunidad internacional.

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *