Diversas luchas por el poder, están documentadas en los archivos del CEHM

Por Norma L. Vázquez Alanís

(Segunda y última parte)

 

Las luchas de poder que hubo entre quienes aspiraban a suceder a Porfirio Díaz en la Presidencia de México antes de que estallara la Revolución, pueden conocerse a través de los archivos que de esos personajes custodia el Centro de Estudios de Historia de México (CEHM), dijo la investigadora Josefina Moguel Flores durante su conferencia sobre el tema, dentro del ciclo “50 años recuperando historias”.

Y comentó que en otro fondo documental, el de Antonio Díaz Soto y Gama, también es posible consultar sobre el fraude contra el candidato opositor Juan Andreu Almazán, en las elecciones presidenciales de México en 1940.

Acerca de la sucesión de Díaz, quienes buscaban la postulación presidencial eran Bernardo Reyes, José Yves Limantour, Enrique Creel, Ramón Corral y Francisco León de la Barra.

Además, el CEHM guarda correspondencia según la cual, Corral tomó parte en la persecución de los hermanos Flores Magón y sus seguidores, mientras que Creel tuvo un papel primordial en el porfiriato al desempeñar tres cargos importantes: gobernador de Chihuahua, embajador en Estados Unidos y secretario de Relaciones Exteriores. Y junto con Limantour, puso a México en una destacada posición internacional, para lo cual se llevó a cabo la desmonetización del oro y se reglamentó el control de la plata para no dañar al país.

Creel ha sido poco estudiado, dijo Moguel, pero como embajador auspició las buenas relaciones con Estados Unidos y otros países, y por sus conexiones con los medios estadunidenses propició en 1907 la entrevista Díaz-Creelman, además de que, igual que Limantour, mantuvo a Díaz informado de muchas de las situaciones políticas en la nación.

Fue el pilar más importante que tuvo el presidente Díaz para controlar al magonismo, pues contrató una agencia de detectives en Estados Unidos que aportó datos para irrumpir, tomar, recopilar, transmitir y destruir toda la información de los anarquistas. La mayoría de esa información está bajo custodia del archivo histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Del archivo de Creel que tiene el CEHM, destacan papeles que descubrió el cónsul Antonio Lozano en una camisa de Ricardo Flores Magón cuando sus familiares se la llevaron a la cárcel. En esos documentos, el famoso anarquista mezcla sus cartas de amor a su esposa con información sobre futuros movimientos rebeldes, la necesidad de hacer una revolución, y la de propagar los ideales de su causa.

Y si bien el magonismo fue decayendo porque no era posible hacer una revolución desde la cárcel, en el listado de Limantour estaba información aportada por Corral sobre Cananea en junio de1906, luego del primer levantamiento magonista en Coahuila, y después respecto a Río Blanco en 1907, así como los movimientos en Las Vacas y Viesca en Coahuila, es decir, que el norte del país se cimbró con el rayo magonista.

Aunque la mayor parte de los papeles de Francisco I. Madero está en poder de la Secretaría de Hacienda, el CEHM custodia parte del epistolario además del Plan de San Luis, en el cual Madero convocó a las armas el 20 de noviembre a las seis de la tarde, y lo logró porque antes había sido muy leído su libro “La sucesión presidencial”, mientras que Flores Magón no pudo, porque solamente era conocido por un reducido grupo de lectores de su periódico “Regeneración”.

En el fichero de Juan Sánchez Azcona que hay en el CEHM, está documentada una parte del maderismo y del constitucionalismo, en tanto que la correspondencia incluida en el de Federico González Garza, revela que pretendía colaborar como agente constitucionalista para que Carranza lo aceptara, mas éste no admitió a todos los maderistas, como se suponía, ni entendió el siguiente movimiento revolucionario como una continuación del maderismo.

Cuando Carranza fue gobernador de Coahuila, desconoció toda autoridad de Victoriano Huerta, pero no lo hizo solo, sino amparado en su Congreso, al que le pidió facultades para crear un ejército constitucionalista que sustituyera a las fuerzas federales, porque se había quebrantado el orden legal. En el Plan de Guadalupe, del 26 de marzo de 1913, es nombrado Primer Jefe del Ejército Constitucionalista encargado del Poder Ejecutivo de la nación. El CEHM resguarda el archivo de uno de los hombres más leales de Carranza, Pablo González.

La documentación de Díaz Soto y Gama abarca varias campañas y contiendas electorales: las de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Emilio Portes Gil, pero también la más importante de su vida y que pone de manifiesto su desempeño como revolucionario: la de Juan Andreu Almazán.

De acuerdo con lo expuesto por la historiadora Josefina Moguel, Díaz Soto y Gama fue uno de los principales oradores en los mítines almazanistas y en su glosario hay información sobre cómo el país se volcó en la campaña de Andreu Almazán (dolosamente le pusieron “Andew” en las boletas electorales) y más del 90 por ciento de electores votaron por él en las elecciones de 1940. También contiene información sobre el fraude instrumentado por Lázaro Cárdenas para imponer a su candidato Manuel Ávila Camacho.

Los documentos de Díaz Soto y Gama registran además que Almazán, como estudiante de la escuela de medicina en Puebla, hizo la autopsia a Aquiles Serdán y extrajo su corazón como un homenaje a la Revolución. Esas fuentes contienen información muy valiosa y “los invito a consultar los archivos de estos personajes protagónicos de la historia de México, con que cuenta este Centro”, finalizó la doctora Moguel.

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